

Lee Coffee
Bucharest, Rumanía
- Envío a
- España · No figura en la tienda del tostador
Si no me conoces, soy Lee. Hace cinco años, en 2015, tuve mi primer contacto con el café, preparado en forma de espresso. Por supuesto, hice una mueca, porque tenía un gusto bastante extraño y complejo como para no entenderlo.
Después bebí el segundo y el tercer sorbo de café mientras escuchaba a un amante del café, que era precisamente el tostador de ese café, hasta que se terminó. Las palabras ocuparon el lugar del azúcar: ¡esta bebida se volvía cada vez más interesante! En la primera hora desde que probé el café por primera vez, caté unos ocho orígenes distintos; fue algo extraordinario. La conversación continuó, el agua con limón sirvió de transición entre los orígenes y el café recién tostado, recién molido y recién preparado ya formaba parte de mí: estaba redescubriéndome.

Mi primera experiencia con la cafetera de espresso, al principio —e incluso al final—, puedo compararla con la de un conductor apasionado que llega al nivel de un piloto de rally. Había muchos pasos para preparar un café; me parecían demasiados porque sabía que el café se prepara en una tetera o con un filtro. Ahora estaba descubriendo algo nuevo, otro método para preparar café que permite conseguir un aroma intenso, un sabor complejo y un café con la menor cantidad de cafeína en el caso del espresso.
Desde 2015 empecé a profundizar en todo lo relacionado con el café e incluso a trabajar en el sector. Me invitaron a Ecuator Cafe, una empresa nacida de la pasión en 2012. Allí pude comprender cuánto trabajo hay detrás de un grano de café tostado. Cada variedad de café procede de distintos países o regiones de un mismo país; todos se transportan en barco y, una vez en los puertos europeos, cambian de medio de transporte para llegar al tostador, donde necesitan almacenarse en condiciones bien controladas de temperatura, humedad, etc. Después, según la humedad del grano de café, la presión atmosférica, la presión del gas y la temperatura del horno, el café se tuesta con un perfil propio, siempre en pequeños lotes, porque es un producto artesanal. Aquí hablamos del arte del café en la subcategoría del «tueste».




