Cafendo

Básculas para café

¿Es realmente necesaria una báscula para café? Aunque las cucharas dosificadoras forman parte de los accesorios estándar de muchos proveedores, la dosificación es muy imprecisa. Un ejemplo que ilustra el argumento: Si p…

¿Es realmente necesaria una báscula para café?

Aunque las cucharas dosificadoras forman parte de los accesorios estándar de muchos proveedores, la dosificación es muy imprecisa. Un ejemplo que ilustra el argumento:

Si por la mañana preparas una taza de café (200 ml) y lo ideal es que uses 10 gramos de café, con solo añadir 1 gramo de más ya te desvías un 10 % de la cantidad ideal. Un gramo puede parecer insignificante, pero al expresarlo en porcentajes la gran diferencia queda clara. Como esta imprecisión puede perjudicar el sabor de tu café, lo mejor es confiar únicamente en la cantidad exacta que indica tu báscula para café.

Para obtener los mejores resultados al pesar el café, coloca la taza sobre la báscula y ponla a cero. Ahora puedes añadir el café molido a la taza hasta alcanzar la cantidad óptima.

Atención: los granos de café tienen distintas densidades

Otro argumento en contra de usar una cuchara dosificadora para medir el café es que los distintos tipos de café tienen densidades diferentes. No solo influye el tipo de grano, sino también el proceso de tueste. Puede que un tipo requiera una cantidad considerablemente mayor para alcanzar el mismo peso y, por tanto, la mejor proporción de mezcla con agua. Por otro lado, si te basas en el volumen, es imposible garantizar esta proporción y, por tanto, un equilibrio perfecto.

Por cierto: La proporción de preparación recomendada por la SCAE (Specialty Coffee Association of Europe) es de 60 gramos de café molido por cada 1.000 ml de agua. Para una taza de café de 200 ml, hacen falta 12 gramos de café para lograr el equilibrio perfecto.