8 de febrero de 2023 · Por Darius Stan
Mantén tu equipo de café en perfecto estado

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Sabemos que tu equipo de café puede hacerte sentir como el barista más hábil que haya existido, pero recuerda que cuidarlo a veces puede ser la prueba definitiva. Aunque no sea tan glamuroso como preparar café, limpiar tu equipo puede marcar la diferencia en su sabor y, además, te permitirá disfrutar de tu cafetera y tus herramientas durante mucho, mucho tiempo.
Cafetera manual
Si has elegido el método tradicional, considérate afortunado. Las cafeteras manuales son las más fáciles de limpiar, gracias a su sencillez. Incluso la limpieza rápida del día a día solo requiere enjuagar bien con agua caliente y secar con un paño. Pero cuando notes que empieza a acumularse aceite (decoloración, manchas o una textura aceitosa), será hora de hacer una limpieza a fondo. No te preocupes, tampoco es complicado y puede que ya tengas todo lo que necesitas: un cuenco grande, detergente para café, un paño y una esponja.
Primero, mezcla el detergente con agua en el cuenco, desmonta el equipo (todo lo que puedas) y déjalo en remojo entre 15 y 30 minutos, según lo sucias que estén las piezas. Si no cabe todo a la primera, no te preocupes: puedes usar la misma solución para cada pieza. Después, lava a mano todo lo que puedas con el paño o la esponja, según convenga, enjuágalo bien y listo.
La cosa se complica un poco cuando hay filtros reutilizables de por medio. Pero, oye, mantener vivo nuestro planeta requiere algún sacrificio, ¡y creemos que merece la pena! Los de acero inoxidable necesitan un buen fregado para que no se obstruyan con posos de café. Por lo demás, sigue los mismos pasos que acabamos de explicar. En cambio, los de tela requieren un poco más de atención, ya que absorben mucho aceite. Por eso, conviene enjuagarlos bien después de cada uso y darles un baño de detergente más a menudo que al resto de las piezas, al menos una vez a la semana. Además, como retienen el agua igual de bien que el aceite, corren un riesgo muy alto de enmohecerse. Para evitarlo, guárdalos en una bolsa o un recipiente hermético, en la nevera o en el congelador (el frío los mantendrá a salvo).
Cafetera de goteo automática
¡Sorprendentemente, este proceso es aún más sencillo que con la cafetera manual! Cuando enjuagarla ya no sea suficiente, añade detergente en polvo a la cesta de preparación, llena el depósito y deja que complete un ciclo. Después, deja reposar la solución en la jarra entre 15 y 30 minutos. A continuación, frota bien la jarra y la cesta del filtro y enjuágalas a fondo. ¡Y listo! Además, una o dos veces al año debes descalcificar el depósito con una solución de ácido cítrico (1 cucharada de ácido cítrico en polvo por cada litro de agua). Deja que complete un ciclo, vacía la jarra y pon la cafetera en marcha otra vez, solo con agua limpia, para que complete un ciclo más.
Cafetera espresso
Los juguetes grandes exigen tareas a su altura. Aviso: mantener esta cafetera limpia no es tan sencillo… ¡pero tampoco imposible! Estos son todos los pasos que debes seguir para mantenerla en buen estado.
Primero, la regla más básica y también la más importante: vacía los posos del portafiltro después de cada uso y enjuágalo. Es un paso sencillo que mantendrá el café fresco, ya que evitará que se acumulen residuos demasiado pronto. Ahora bien, según uses la cafetera en un entorno profesional, como una cafetería, o en casa, para disfrutarla, tendrás que seguir esta rutina al final de cada día o una vez a la semana.
Empieza desmontando la malla del cabezal del grupo y frotándola bien. Luego, haz un retrolavado de la cafetera con detergente para café: coloca un filtro ciego en lugar de la cesta del portafiltro, deja correr el agua durante 10 segundos y luego detenla durante 5 segundos. Repite este proceso 3 veces. Cuando termines, haz otro retrolavado, esta vez solo con agua. Después, deja el portafiltro, las cestas y las mallas de los filtros en remojo con agua y detergente, igual que con la cafetera manual. ¡No te olvides de vaciar y lavar la bandeja de goteo! Por último, enjuaga y seca todo.
Otro elemento de esta cafetera que puede acabar muy sucio si no lo cuidas es la lanza de vapor para la leche. Basta con limpiarla con un paño especial y dejar salir vapor durante 1 o 2 segundos después de cada uso.
Y no te olvides del molinillo de café. Aunque pueda parecer intimidante, no te preocupes: es pan comido. Solo tienes que cepillar o aspirar los restos cada vez y, una vez a la semana, usar pastillas limpiadoras para molinillos para eliminar cualquier resto de aceite. Después, vuelve a acondicionarlo.
Otras piezas
La tolva de granos también necesita cuidados si quieres que tu café esté siempre fresco. Tampoco tiene ninguna ciencia: límpiala con papel de cocina todos los días o una vez a la semana, según cuánto la uses.
Las jarras para leche también deben lavarse después de cada uso. Al fin y al cabo, están diseñadas para limpiarse fácilmente, así que no dan mucho trabajo. Y ya que estamos, presta atención también a los enjuagadores. Límpialos bien a diario y usa un limpiador especial para conductos de leche una vez a la semana.