7 de diciembre de 2022 · Por Darius Stan
¿Cómo conservar el café de forma correcta y eficaz?

Como la mayoría de los productos naturales, el café solo se conserva durante cierto tiempo. Si lo haces bien, podrás conservar un café delicioso durante bastante más tiempo que si no lo guardas correctamente, ya que el café pierde rápidamente su aroma y, por tanto, su sabor. Para evitarlo, hemos recopilado los aspectos más importantes que debes tener en cuenta al conservar el café.
Hay varios factores que afectan negativamente al sabor y al aroma del café. En general, debes mantener los granos de café alejados del oxígeno, la luz, el calor y otros alimentos con olores intensos. El aroma del café procede de los aceites de los granos, que se oxidan a temperatura ambiente y pueden dejar un regusto desagradable. Además, debes mantener el café alejado de otros alimentos, ya que absorbe rápidamente otros olores. El frigorífico es tan poco recomendable como el pequeño armario de la despensa. Sin embargo, puedes usar los posos de café para neutralizar los olores desagradables.
¿En grano o molido?
Por lo general, recomendamos conservar los granos de café y de espresso a una temperatura de entre 14 y 22 grados Celsius. Además, procura comprar siempre el café en grano, ya que los aromas y componentes más delicados permanecen dentro del grano. El café molido pierde rápidamente sus aromas más importantes y en la taza solo disfrutarás de la mitad de la experiencia. No parece muy buena idea, ¿verdad?
Lo mejor es moler los granos de café justo antes de consumirlos y, si sobra algo, guardarlo en un envase opaco e inodoro. Durante la molienda se liberan muchos aromas y, cuanto menos tiempo transcurra entre esta y la preparación del café, más intenso será el disfrute.
La mejor opción es un tarro de cerámica opaco con tapa de goma. Así evitarás mejor la humedad, la luz y el calor. Si sigues estas recomendaciones, podrás conservar el café abierto hasta 8 semanas sin que pierda demasiado aroma. Si el envase está cerrado, el aroma se mantiene durante mucho tiempo.
Cómo conservar el café: así se hace
¿Dónde guardas el envase abierto y cómo se conserva bien el café? Hemos investigado esta cuestión porque, al fin y al cabo, nos importa que elijas bien el café. Aquí te contamos qué debes saber sobre lo que conviene y lo que no conviene hacer al conservar granos de café y café molido.
Cómo conservar bien el café: resumen rápido
- Guarda el café en grano para conservar el aroma
- No guardes el café en el frigorífico, porque absorbe los olores de otros alimentos
- Protege el café de la luz, el calor y la humedad. Demasiado oxígeno también puede enranciarlo
- Guárdalo en un lugar fresco, oscuro y seco: lo mejor es usar un tarro especial para café
Aprende a conservar el café
Lo primero es conocer los enemigos del café. Cuando se trata de conservar los granos de café, eso ya es la mitad del trabajo. Aunque parezca lógico, no basta con dejar el envase de café abierto en un rincón junto a la cafetera superautomática. Conservar el café no es tan sencillo. El calor, el oxígeno, la humedad, los olores y la luz son algunos de sus «enemigos naturales». Debes tenerlos muy en cuenta al guardar el café, sobre todo si el tostador de confianza no está a la vuelta de la esquina y, por eso, has comprado una cantidad grande.
No guardes nunca el café en el frigorífico
Muchos alimentos se conservan bien en el frigorífico, pero el café no es uno de ellos. En cualquiera de sus formas, el café absorbe y retiene los aromas y olores de su entorno. Por eso, el café o los posos son ideales para eliminar los olores desagradables del frigorífico. Sin embargo, si luego quieres preparar ese valioso café molido o en grano, debes elegir otro lugar para guardarlo. Al fin y al cabo, ¿quién quiere que el café sepa a queso?
Protege el café
El café tostado, en grano o molido, es un producto fresco y debes tratarlo como tal. Lo ideal es protegerlo de factores externos como el oxígeno, la humedad, el calor y la luz.
Menos es más
¡Con el café, menos también es más! Si compras menos café, pero con más frecuencia, disfrutarás mucho más de cada taza. Por eso recomendamos consumir el café abierto en un plazo de 4 a 6 semanas.
Pero ¿cómo se conserva bien el café?
Ante todo, el café, sea cual sea su formato, debe guardarse siempre bien cerrado en un lugar oscuro, seco y fresco, para protegerlo de los enemigos naturales ya mencionados. Para ello, sirven los tarros especiales para café, que puedes guardar en una estantería de la cocina, en un armario o en la despensa, siempre que se cumplan las condiciones anteriores. ¡Los accesorios adecuados son imprescindibles para conservar el café!
Comprar y conservar granos de café
Si puedes elegir entre comprar café molido o en grano, elige siempre los granos de café. Hay dos motivos: primero, los granos se mantienen frescos durante más tiempo, porque el café molido pierde rápidamente el sabor. Al cabo de dos semanas, el café molido ya no desprende todo su aroma intenso. Segundo, moler los granos justo antes de cada taza en una cafetera superautomática mejora sin duda la frescura y el sabor. Esto se debe a que los innumerables aromas distintos solo se liberan durante la molienda. Por eso, ningún café es más fresco que el de una cafetera superautomática que muele los granos justo antes de prepararlo. El café molido pierde el aroma muchas veces más rápido que los granos enteros. El olor del café recién hecho que te llega al abrir el envase por primera vez desaparecerá pronto.
Muele el café en pequeñas cantidades
Si tienes una cafetera superautomática o una cafetera de portafiltro, lo mejor es moler el café justo antes de prepararlo y solo en la cantidad que necesites en ese momento.
Cambia el café de envase si es necesario
Por supuesto, puede ser útil pasar el café fresco a otro envase, por ejemplo, si no puedes volver a cerrar herméticamente el envase original. Los recipientes de Tupperware son adecuados y, si prefieres algo más elegante, puedes usar uno de cerámica.
Pero ¿se puede congelar el café?
Los amantes del café llevan mucho tiempo debatiendo sobre esto. En realidad, congelarlo puede prolongar su conservación y reducir la pérdida de sabor. Pero no es la mejor opción para un café de calidad.
En un lugar seco, oscuro y fresco
Así es como y donde mejor se conserva el café; una despensa, por ejemplo, suele ser adecuada. También puede servir un armario sencillo que no esté cerca de un radiador ni expuesto a la luz solar.
Conservación: ¿cuánto tiempo se pueden guardar los granos de café?
Al comprar el café, fíjate en el envase. Si quieres conservarlo después del tueste, el envase debe permitir que libere los gases. Esto se debe a que el CO2 generado durante el tueste se desprende de los granos tostados durante un máximo de 10-14 días (según el grado de tueste y el tipo de café). En la práctica, el café «desgasifica».
Como producto fresco, el café tostado pierde aroma con el tiempo. Si se conserva en condiciones ideales, se puede tomar incluso después de 12 meses. Sin embargo, si buscas calidad, ten en cuenta que el café recién tostado alcanza su mejor aroma unos 5 días después del tueste, y este se mantiene durante un máximo de 6-8 semanas.
¿Cuánto tiempo se mantiene fresco el café molido?
Depende de cómo definas «fresco». ¿El café está recién tostado o recién molido? Al salir del tueste, los granos están llenos de aromas, pero saben mejor al cabo de 4-5 días. Para entonces, ya se han desgasificado y sus aromas se han desarrollado por completo.
Si lo guardas en un recipiente adecuado para café, ese aroma se mantendrá hasta seis semanas. Por eso, no es recomendable comprar grandes cantidades. En cambio, el café recién molido pierde sus aromas con bastante rapidez, incluso en un recipiente adecuado. Como la superficie de las partículas de café molido es mucho mayor que la de los granos de café enteros, los aceites y las grasas que contiene se oxidan más rápido. La pérdida de sabor se nota claramente al cabo de 2-3 semanas.