Cafendo

17 de octubre de 2022 ·

Café de República Dominicana

Café de República Dominicana

La República Dominicana se encuentra en el Caribe, en la hermosa isla de La Española. Es un lugar famoso por su cultura y sus tradiciones únicas, sus paisajes extraordinarios y, sobre todo, sus fértiles tierras de cultivo. Gracias a la gran influencia que ha tenido en la industria del café, hoy es uno de los productores de café más conocidos del mundo. ¿Te gustaría saber cómo ocurrió?

Un breve resumen

La historia de la producción de café en la República Dominicana comenzó hace unos 300 años. En 1715, los colonos españoles dieron a conocer este cultivo a la población local y pronto se hizo popular. Aunque este fenómeno continuó hasta convertirse en una obsesión nacional, el café no se exportó a gran escala hasta 1872.

Teniendo en cuenta la inversión que la gente ha dedicado a sus cultivos de café —y que sigue dedicando hasta hoy—, no es de extrañar que cosechen tanto éxito en la industria. 

Una ventaja natural

Por supuesto, este éxito no sería posible sin la contribución del suelo. Las regiones tropicales y montañosas de la República Dominicana son más que perfectas para cultivar granos de café. 

Las altitudes de entre 2.000 y 5.000 pies son la principal razón por la que los granos desarrollan azúcares tan complejos y llenos de sabor, que todos conocemos y apreciamos. Esto sucede porque, a grandes altitudes, las condiciones de cultivo son mucho más duras, lo que da a los granos de café más tiempo para crecer y desarrollar sus aromas únicos. 

Las regiones donde tiene lugar este proceso tan complejo son Cibao, Baní, Azua, Ocoa, Barahona y Juncalito. Debido a su importancia económica, el gobierno las protege para preservar los perfiles de sabor de cada región. 

El periodo de mayor trabajo para los agricultores va de septiembre a mayo, cuando se lleva a cabo la cosecha. Este esfuerzo se refleja en todo el mundo: se exportan aproximadamente entre 350.000 y 500.000 sacos de café al año. Gracias a ello, ocupa el puesto 31 entre los países exportadores de café del mundo. Si te parece una cantidad considerable, también debes tener en cuenta que la mayor parte del café producido acaba siendo consumido por los habitantes del país, en lugar de exportarse. Por tanto, la cifra real es mucho mayor. 

¿Te interesa el café?

Dada la diversidad de las regiones de cultivo, también hay una gran variedad de marcas y mezclas. Sabemos que hay mucho donde elegir, así que aquí tienes algunas opciones: Cafe Santo Domingo (notas de frutos secos, chocolate y frutos rojos), Kimera Koffee Original Roast (vitaminas esenciales adicionales), Volcanica Coffee: Dominican Coffee (100 % arábica, intenso y sabroso), Fresh Roasted Coffee: Dominican Republic K-Cups (envasado casi inmediatamente después del tueste y respetuoso con el medioambiente). Si te interesa alguno de estos cafés, puedes encontrarlos en sitios como Roasty Coffee. ¡Estamos convencidos de que no te decepcionarán!

En la República Dominicana se cultivan granos de café arábica y robusta, pero predomina el arábica. Todo el café se procesa por vía húmeda; esto significa que, después de recolectar las cerezas de café, se despulpan con una máquina y luego se fermentan en agua durante uno o dos días. Este proceso es muy común, sobre todo porque permite producir café de la mayor calidad posible. 

Una vida dulce

Puede que algunos aprendamos de los dominicanos un par de cosas sobre cómo disfrutar del café. Rara vez toman la taza completamente sola. La mayoría de las veces lo prefieren más dulce, por eso los agricultores también cosechan casi tanta caña de azúcar como café. Además, es habitual que quienes preparan el café mezclen el café y el azúcar para conseguir un sabor más dulce. Teniendo todo esto en cuenta, no es de extrañar que los dominicanos disfruten de esta delicia por la mañana, por la tarde y por la noche. ¡En resumen, cualquier momento es bueno para tomar café!

El café de la República Dominicana es una bebida muy versátil que probablemente satisfaga incluso los paladares más exigentes. Sus paisajes son muy variados, al igual que sus regiones y, por tanto, sus perfiles de sabor. Cada café se mezcla de manera diferente y puede prepararse de innumerables formas. No solo tienes la posibilidad de probar una cantidad casi infinita de cafés, sino que también puedes experimentar hasta encontrar el ideal para ti.