13 de diciembre de 2021 · Por Darius Stan
Café de Kenia

El café keniano es conocido en todo el mundo y se caracteriza por sus sabores intensos y extraordinarios, que seguro que te conquistarán. En un mundo donde muchas personas disfrutan del café con azúcar, leche y otros siropes, te retamos a probar un sencillo café negro de Kenia si aún no lo has hecho y a descubrir todo su sabor. Si hemos despertado aunque sea un poco tu curiosidad por saber cómo surgió y por qué se valora tanto, a continuación encontrarás respuesta a todas tus preguntas.
Orígenes
Aunque es un país vecino de Etiopía, considerada por muchos la cuna del café, Kenia no empezó a cultivarlo hasta 1893, cuando, según algunas fuentes, los Padres del Espíritu Santo (una congregación religiosa masculina de la Iglesia católica) franceses introdujeron los cafetos desde la isla de Reunión.
¿Qué lo hace famoso?
El café de Kenia está entre los cinco mejores del mundo. Es todo un logro, así que ¿cómo se ha llegado hasta aquí? La calidad de estos granos de arábica es asombrosa, con un cuerpo intenso, aromas deliciosos y complejos, acidez alta y un sabor intenso. Lo más distintivo son sus notas de frutos del bosque, como la grosella negra. Los granos también pueden ser bastante dulces, algo que no siempre es fácil de encontrar.
Otro dato es que cuentan con la clasificación SHG/SHB. Estas siglas significan Strictly High Grown y Strictly Hard Bean, respectivamente, y hacen referencia a la clasificación del café e indican que se cultiva a altitudes de entre 1.400 y 2.000 metros. Esto permite que los granos se desarrollen lentamente y acumulen más nutrientes.
¿Cómo se procesan?
Los granos de café de Kenia se procesan por vía húmeda. Esto significa que se retira la capa exterior del grano cuando aún está verde y sin tostar, y el fruto recién cosechado todavía está húmedo. Se suele elegir este tipo de procesamiento porque, una vez preparado, el café elaborado con granos procesados por vía húmeda suele tener un sabor mucho más limpio y una textura más ligera en boca. Además, en el caso del café de Kenia, este proceso realza su famosa acidez alta.
¿Qué variedades de café de Kenia hay?
Tanto si ya habías oído este término pero no sabías qué significaba como si es la primera vez que te lo encuentras, te lo explicamos.
La palabra «variedad» procede del mundo del vino. En el ámbito del café, se refiere a los distintos tipos de café que se pueden obtener de un mismo tipo de grano, con variaciones de calidad. Son los siguientes:
- SL 28: hace referencia a un café de altitud media o alta que no necesita mucha lluvia
- SL 34: similar a la anterior, pero necesita más lluvia
- K7, Ruiru 11, Batian: variedades más recientes; no tienen tanta calidad como las SL, pero ofrecen mayor resistencia a las enfermedades
¿Qué grados de clasificación tienen los granos de café de Kenia?
Estos grados se asignan a los granos antes del tueste para clasificarlos por tamaño. Esto se hace porque, para lograr un tueste uniforme, los granos deben tener un tamaño similar. De mayor a menor, son: Kenya E (Elephant Bean), Kenya PB (Peaberry), Kenya AA, Kenya AB, Kenya C, Kenya TT, Kenya T y Kenya MH/ML.
¿Qué beben los kenianos?
Curiosamente, no el café que producen. Aunque son famosos por él y tienen a la vecina Etiopía, gran productora de café, la población suele beber té y consume solo una pequeña parte de su producción. ¿Qué podemos decir? ¡Así queda más para nosotros!
Hablando de producción, otra razón por la que este café tiene tanta demanda es que no se produce en grandes cantidades. Solo hay unas 150.000 hectáreas de tierra cultivable con suelo volcánico fértil, donde se puede cultivar café en unas pocas zonas: Ruiri, Thika, Muranga, Kiambu, Mt. Kenya West, Nyeri y Kirinyaga.
Si aún tienes dudas, te invitamos a probar esta bebida mágica y decidir por ti mismo. El café de allí no solo es de gran calidad, sino que también mantiene en marcha la economía de Kenia, ya que muchas personas trabajan gracias a la industria cafetera. ¡Así que no eres el único que sale ganando!