14 de julio de 2022 · Por Darius Stan
Tipos de café frío

Una taza de café caliente es la opción perfecta para los fríos días de invierno, pero cuando fuera hacen 35 grados, el café no solo resulta menos apetecible, sino que ni siquiera se recomienda.
En cualquier caso, hay algunas bebidas refrescantes a base de café que hacen que cualquier día caluroso parezca más llevadero.
Todas proceden de la zona mediterránea y son parientes del frappé griego, inventado por accidente hace 58 años en Tesalónica. Aquí tienes una lista de todas ellas:
Frappé: el tipo de café más popular de Grecia
Un poco de leche, azúcar, mucho hielo y, por supuesto, un chupito de espresso, todo agitado suavemente y servido con una pajita larga y de colores. Es la bebida perfecta para un día en la playa: te da energía y, al mismo tiempo, te refresca.
El frappé fue descubierto en 1957 por Dimitrios Vakondios en la Feria Internacional de Tesalónica, cuando no encontró agua caliente para preparar café y probó a hacerlo en una coctelera con agua helada.
Desde entonces, el frappé se ha convertido en el tipo de café más popular entre los turistas griegos y los jóvenes. Su nombre procede del francés, del verbo «frapper», que significa golpear. Pero, cuando se habla de bebidas, «frapper» significa enfriar un líquido en una coctelera con hielo.
Modo de preparación:
Mezcla en la coctelera (si no tienes, utiliza una batidora; queda muy bien) la leche, el sésamo, el azúcar y el hielo. Vierte la mezcla resultante en un vaso de precipitados (o en un vaso más alto). Añade helado y nata montada por encima, y decora con un barquillo enrollado y sirope de chocolate.
Espresso frío: la alternativa italiana
El perfumado café italiano, el espresso, también tiene una versión veraniega, con mucho hielo y un poco de espuma.
Luigi Bezzera es el inventor de la cafetera de espresso y un nombre muy respetado por todos los amantes del café. Si la bebida que preparó Luigi hace 114 años era extremadamente caliente y concentrada, los italianos del sur sintieron la necesidad de suavizarla un poco y adaptarla a sus necesidades y al clima de la región.
Así nació el Espresso Freddo, que se sirve en un vaso mediano, con mucho hielo (preferiblemente picado) y sin azúcar, para disfrutar plenamente del aroma del café. También puedes añadir un poco de azúcar si te resulta demasiado intenso.
Cappuccino Freddo: un postre que se bebe con pajita
La versión del cappuccino que consumimos hoy se creó en el siglo XVII, cuando un monje veneciano intentó rebajar el café turco añadiéndole leche y miel. El color de la mezcla resultante recordaba al de los monjes capuchinos, de quienes tomó su nombre.
La versión veraniega de esta bebida, que también es la mayor rival del frappé, es un cappuccino mezclado con hielo picado y espuma de leche, que queda sobre el café.
La espuma debe tener exactamente dos dedos de grosor y no hay que añadir demasiado azúcar para que no se convierta en una bomba calórica. Tampoco es tan fuerte como el frappé griego, así que, si puedes elegir entre los dos y tienes un poco de sueño, ya sabes cuál es la opción adecuada.
Modo de preparación:
Pon la leche en un vaso y déjala en el congelador unos 10 minutos. Mientras tanto, mezcla el café con el azúcar, el licor, la esencia de vainilla y 2 cubitos de hielo, y bátelo.
Bate también por separado la leche que has sacado del congelador durante 2-3 minutos. Pon la leche en una taza, añade un cubito de hielo y, después, vierte el café por encima.
Se puede adornar con nata montada y espolvorear cacao por encima. También puedes añadir una rama de canela.
Café griego frío: ahuyenta el sueño y el calor
Como tiene efecto diurético, el café no es una bebida recomendable en verano. Sin embargo, a los griegos les gusta tanto que buscaron todo tipo de métodos para convertirlo en una bebida que también se pueda tomar cuando hace calor.
El café griego frío es exactamente lo que indica su nombre. Los griegos preparan el café en un cazo antes de acostarse y lo dejan en la nevera toda la noche. Por la mañana, lo cuelan y lo vierten en un vaso lleno de hielo.
A medida que se derrite, el hielo diluye aún más la concentración del café y, al mismo tiempo, lo convierte en una bebida algo más hidratante.
Freddoccino: un café de postre
El Freddoccino no es exactamente un café; se parece más a un postre y tiene mucho en común con un batido.
Por lo general, las versiones que se sirven actualmente en cafeterías o chiringuitos se preparan con polvo instantáneo. Pero la versión original, que es la que recomendamos, se hace con una dosis de café, leche, azúcar y chocolate. Todos estos ingredientes se mezclan bien en una batidora con mucho hielo, y el resultado es una especie de batido.
Modo de preparación:
Mezcla en un bol todos los ingredientes excepto la leche y el hielo. Después, pon en una batidora un vaso lleno de hielo (el mismo vaso que utilizarás para servir), y añade la leche y los demás ingredientes. Bate unos 2 minutos, hasta que todo el hielo se haya triturado, pero la mezcla siga siendo espesa.
Sírvelo inmediatamente, ¡no dejes que se derrita!
Frappé con licor de café: para hedonistas
Añadir un chorrito (o más) de licor de café o de chocolate a un frappé clásico es una opción perfecta para quienes buscan que el frappé que disfrutan en la playa no solo les refresque, sino que también les ponga de buen humor.
Recuerda que, al preparar esta versión de frappé, no hace falta añadir azúcar, porque el licor ya es bastante dulce.
Espresso con helado: el postre que te despierta
Todos nos merecemos este capricho, especialmente cuando el calor de fuera se vuelve insoportable y nos pesa cada vez más la mirada.
La preparación es muy sencilla: prepara un espresso, viértelo en un vaso alto y añade 1 o 2 cucharadas de helado de vainilla. Deja que el café caliente derrita el helado y remueve.
El resultado es excepcional, delicioso y refrescante, perfecto para los días de verano.