25 de octubre de 2022 · Por Darius Stan
Descubre el gahwa, un café símbolo de hospitalidad en Qatar

El origen del «gahwa» se remonta al menos 600 años atrás, con la introducción del café etíope en la región
Ya sea en casa, en el trabajo o en cualquier otro lugar, servir café árabe es una tradición muy arraigada en Qatar y sus vecinos de la región del golfo Pérsico, hasta el punto de considerarse un símbolo de la «hospitalidad» del país anfitrión del Mundial de 2022.
«Ni siquiera sabía que llevaba granos de café. No sabe como el café que conocemos», se sorprende Lanka Perera, un cingalés de 29 años que vive en Qatar desde hace tres.
Esta bebida amarillenta, con una consistencia similar a la del té, tiene un intenso sabor a especias y «se toma casi todos los días», añade Perera. «Nuestros compañeros cataríes nos hacen tomarla cada día, pero no sabía cómo se preparaba ni de dónde venía», admite tras una sesión dedicada al famoso «gahwa» en Embrace Doha, un centro cultural independiente.
Todo el ritual de consumo es una puerta de entrada a la cultura del emirato. El origen del «gahwa» se remonta al menos 600 años atrás, con la introducción del café etíope en la región —según la leyenda, un pastor de Yemen descubrió las propiedades de los granos—, y continúa con la composición de la bebida, que se prepara con granos de café tostados y cocidos, además de cardamomo y azafrán.
«El café italiano es muy conocido, pero ¿sabías que procede del mundo árabe? Estamos muy orgullosos porque mucha gente lo consume. Además, es una forma estupenda de iniciar una conversación», explica Shaima Sherif, de la Dirección General de Embrace Doha, situado en el corazón de Al Wakrah, al sur de la capital catarí.
«Símbolo de generosidad»
En el majlis (espacios de recepción y centros de reunión social, principalmente para hombres), es el cabeza de familia quien prepara el «gahwa» para sus invitados, mientras que los niños más pequeños sirven la bebida.
La norma es servir el café con la mano izquierda en una cafetera tradicional llamada «dallah» y repartirlo en tazas pequeñas llamadas «finjans», que deben llenarse hasta una cuarta parte de su capacidad para que se pueda usar la mano derecha para tomar la bebida. La degustación también se acompaña con dátiles.
La forma de indicar que ya estás lleno es agitar el «finjan», en lugar de decirlo en voz alta. Esta costumbre es una herencia del pasado, cuando personas sordas servían en el «majlis», una forma de evitar que se filtraran asuntos políticos o militares.
«El café es un símbolo que forma parte de nuestra historia. En cientos de años, el país ha cambiado, pero el café no», afirma Sherif.
En 2015, una iniciativa de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Omán y Qatar logró que el «gahwa» fuera reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
«Servir café árabe es un aspecto importante de la hospitalidad en las sociedades árabes y se considera un símbolo de generosidad», añadió la Unesco.
Los organizadores del Mundial de 2022 lo describen como una forma de «hospitalidad cálida», especialmente ante la preocupación de otros países por la acogida de los aficionados LGBTQIA+ en el torneo.