7 de diciembre de 2022 · Por Darius Stan
Café en Viena: las cafeterías históricas

Hay muchos motivos para visitar Viena, y uno de ellos es, sin duda, el café. De hecho, la ciudad está repleta de cafeterías históricas que, junto con las pastelerías, son auténticas instituciones.
Precisamente por su larga tradición, tomar café en Viena es una experiencia muy especial, casi como sumergirse en otra época.
Y para quienes no se sientan especialmente atraídos por la idea de tomar un espresso en el extranjero, cabe señalar que, desde 2011, algunas de las cafeterías vienesas más famosas forman parte de la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
Descubramos las tres cafeterías vienesas más conocidas y frecuentadas por turistas.
Un clásico atemporal: Sacher Café, en Viena
Si hablamos de cafeterías y de Viena, no podemos dejar de empezar por Sacher Café, la más famosa y frecuentada por turistas de todo el mundo. ¿Por qué es la más famosa? Sencillamente, porque hace muchos años nació en su interior la célebre tarta Sacher.
El prestigio de la cafetería también se aprecia en su suntuosa decoración, realmente elegante y sofisticada, adornada con muebles de época. Para integrarte por completo en este ambiente, no olvides las normas de etiqueta relacionadas con el café.
Demel: la pastelería que servía a la corte imperial
Sí, en su día la cafetería Demel fue la pastelería oficial de la corte imperial. Con el paso de los años, aunque su clientela ha cambiado, la alta calidad de sus productos y servicios se ha mantenido intacta.
Puede que no consigas entrar debido a las largas colas, pero merece la pena acercarse, aunque solo sea para hacer una foto de este lugar encantador. Un dato curioso sobre Demel es que, en sus 200 años de actividad, solo ha contratado a mujeres, tanto para atender al público como para las ventas.
Desde 1876, historia y tradición en Cafe Central
Un auténtico viaje al pasado: entrar en Café Central es sumergirse en un ambiente antiguo, lleno de historia y recuerdos. Al parecer, grandes figuras históricas solían acudir a la cafetería para escribir, debatir sobre política, leer un buen libro y jugar al ajedrez.
Las columnas de mármol, las lámparas de araña de cristal y los grandes arcos hacen de esta cafetería una auténtica combinación de elegancia y magnificencia. Por las tardes, la música de piano en directo acompaña a los turistas que se sientan a tomar té, café o una porción de tarta.
¿No tienes claro qué pedir? Vamos a darte algunos consejos sobre los tipos de café de Viena.
Café en Viena: ¿cuál elegir?
El café es internacional, no cabe duda, pero según el país que visites puedes encontrar variaciones muy sabrosas y fascinantes. Si estás en Viena y quieres pedir un café típico, puedes elegir entre:
- Mokka: café solo, sin añadidos.
- Brauner: café solo con nata. Puedes pedirlo klein (pequeño) o gross (grande).
- Einspänner: con nata montada.
- Verlängerter: el brauner clásico, rebajado con agua caliente.
- Kapuziner: café con leche y una pizca de cacao.
- Eiskaffee: café frío con helado de vainilla y nata montada.
- Melange: un clásico vienés, parecido al cappuccino, pero con espuma de leche.
- Maria Theresia: con licor de naranja y nata montada.
Acompaña tu café con una porción de tarta y estarás listo para empaparte del ambiente vienés.