Cafendo

4 de octubre de 2022 ·

Café de Haití

Café de Haití

Para los haitianos, la producción de café es una tradición de larga data; para ser exactos, de 250 años. Para comprender bien la importancia de Haití en este ámbito, debes saber que en un momento dado fue uno de los mayores proveedores de café del mundo. Por desgracia, el tiempo no ha sido benevolente y, hoy en día, pocas personas conocen su café. Lo mismo ocurre con su cacao de categoría mundial. Esperamos que, después de leer este artículo, la situación cambie, aunque sea un poco. Si quieres descubrir más sobre el increíble café de Haití, ¡sigue leyendo!

Breve introducción a la historia de Haití

Antes de la llegada de los europeos, la isla que entonces se conocía como La Española estaba cubierta de selvas tropicales y llanuras fértiles, igual que hoy. También estaba habitada por pueblos indígenas del Caribe. Más tarde, la descubrieron los españoles y los franceses, que querían aprovechar los recursos naturales de la isla. La disputa se resolvió como tantas otras en aquella época: con una batalla que perdieron los franceses. Como resultado, La Española quedó dividida en 1697: el tercio occidental se convirtió en Haití (bajo dominio francés) y el resto, en la República Dominicana (bajo dominio español). 

Avancemos hasta 1720: un bienintencionado oficial de la marina francesa llevó a Martinica los preciados plantones de café. Como resultado, 50 años después ya prosperaban nada menos que 18.000 árboles de café. Aunque parecía una oportunidad extraordinaria, el resultado fue negativo. Debido al sabor excepcional del café —según creen muchas personas—, comenzó en Haití una explotación masiva de mano de obra esclava. Ante las condiciones atroces, los esclavos se rebelaron en 1804 y lograron su objetivo. El café siguió siendo el principal cultivo de Haití y, en 1949, el país se convirtió en el tercer mayor exportador de café del mundo. 

Como ocurre en muchos casos, la inestabilidad política y muchos otros factores provocaron un acusado descenso de la producción y las exportaciones. Esto condujo a la situación actual: Haití ha perdido su fama por la calidad de su café, pero lo indiscutible es que sigue produciéndolo. 

¿Por qué Haití?

Como todos sabemos, las montañas no son precisamente el lugar ideal para cultivar, ¡excepto café! Haití es un país pequeño y el 65 % de su territorio es montañoso. También se lo conoce como el país más montañoso del Caribe. A partir de ahí, saca tus propias conclusiones. Las condiciones ideales para los cafetos incluyen un suelo húmedo, pero bien drenado, y gran altitud. Cuanto mayor es la altitud, más grandes y duros son los granos de café y, por tanto, mejor es el café. 

La producción de café aporta dos beneficios a Haití. No solo genera ingresos, sino que también ofrece importantes ventajas medioambientales. Como los cafetos crecen mejor a la sombra de árboles más grandes, estos se conservan y no se talan, algo fundamental para la reforestación. 

Sobre los granos

Para empezar, se cultivan de forma orgánica, ya que los productores locales no pueden permitirse gastar el poco dinero que ganan en productos químicos o fertilizantes. En cuanto al procesamiento, hay dos opciones: en seco (tradicional) y húmedo. Se prefiere el primero porque es el método más sencillo y también permite conservar las cerezas durante más de un año. El segundo produce un café de la Tercera Ola de mayor calidad y, por tanto, más caro. 

El perfil del café haitiano

Es intenso y muy refinado, y transmite seguridad. En general, podríamos decir que es rico, con poca acidez y cuerpo medio. Muchas personas también lo describirían como suave, por sus numerosos matices delicados, que se deben a su textura sedosa y a su sabor dulce y delicado. 

El café haitiano más apreciado se llama «Haitian Bleu». Lo produce un grupo de cooperativas agrícolas que venden conjuntamente su producto con ese nombre. Su denominación se inspira en el color azul verdoso de los granos, que se cultivan a la sombra, se procesan por vía húmeda y cuentan con la certificación de Fair Trade. 

Por supuesto, hay muchos otros tipos de café, como Haitian Rebo Coffee, que también pueden cautivarte con la misma facilidad. Beber café de Haití no solo supone un viaje de sabores increíble, sino también apoyar a un productor extraordinario, justo y ético que ya no recibe el reconocimiento que merece. Puedes ayudar a cambiarlo consiguiendo estos granos mágicos en sitios especializados, como Singing Rooster. ¡Nos encantará conocer tu opinión!