30 de octubre de 2022 · Por Darius Stan
Café de El Salvador

El Salvador puede presumir de ser el país más pequeño y más densamente poblado de Centroamérica. No muchos pueden decir lo mismo, así que es todo un honor. Además, es un origen de café conocido en todo el mundo. Esto se debe a que este cultivo representa una parte importante de la cultura del país y también contribuye a su economía. Por supuesto, hubo altibajos en el cultivo del café, pero al final se ha convertido en uno de los grandes orígenes del mundo.
Entender el contexto
En las décadas de 1920 y 1930, el café representaba un impresionante 90 % de las exportaciones del país y, por tanto, era su principal motor económico. Aunque esta situación se prolongó durante unos 50 años, por desgracia, en 1979 comenzó una guerra civil que duró hasta 1992. Este trágico acontecimiento afectó a la producción de café en todo el país y, en apenas siete años, esta cayó drásticamente un 19 %. Por si fuera poco, incluso después de que terminara la guerra, en 1992, a El Salvador todavía le resultaba difícil volver al mercado internacional, ya que la competencia de otros países había aumentado.
La luz al final del túnel llegó en 2015, cuando el Consejo Salvadoreño del Café creó un plan de desarrollo de cinco años para reactivar el sector. El plan incluía tres objetivos: mejorar la posición del café de El Salvador en el mercado mundial, promover el consumo interno y, por último, aumentar la producción de café de alta calidad.
En los últimos años, se ha informado de que solo alrededor del 1,86 % de las exportaciones de El Salvador corresponde al café, y de esa cantidad, aproximadamente el 40 % acaba en Estados Unidos. Esto ocurre a pesar de que el país produce alrededor de 85.000 toneladas de café al año, cultivadas por 20.000 productores. Como resultado, la población local consume unos 18 millones de kilogramos de café al año.
Regiones de cultivo
Aunque El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica, cuesta creer que tenga distintas regiones de cultivo. Entre ellas se encuentran Ahuachapan, Chalatenango, La Libertad, Santa Ana, San Salvador, Morazán y muchas otras. Aquí, la temporada de cosecha se prolonga más de lo habitual, de diciembre a marzo, y alcanza su punto álgido en enero y febrero.
Como algunas fincas están ubicadas en zonas montañosas o remotas, el transporte de la cosecha puede retrasarse debido a las dificultades que surgen. Por eso es muy importante que el embalaje sea de buena calidad, para conservar los granos el mayor tiempo posible.
La calidad y el sabor de los granos
En la actualidad, casi todo el café se cultiva a la sombra. La variedad predominante es la Arábica; el 60 % corresponde a Bourbon, seguida de Pacas y Pacamara.
Si no conoces Pacas, es una variedad originaria de El Salvador que representa aproximadamente el 25 % de toda la producción. Su historia se remonta a 1956, cuando la familia Pacas descubrió esta mutación natural de la variedad Bourbon. Pronto se hizo famosa, sobre todo por su alto rendimiento y su pequeño tamaño, que permite cultivar más plantas en menos espacio, una gran ventaja para las fincas pequeñas. Más adelante, se cruzó Pacas con Maragogipe para crear Pacamara.
Pacamara también goza de popularidad en todo el mundo gracias a su elegante acidez, su cuerpo medio o intenso y una textura casi cremosa. Hoy se encuentra en la región de Honduras y se distingue por sus notas de toffee, chocolate, frutos rojos y cítricos.
Métodos de procesamiento
En El Salvador no hay una forma correcta o incorrecta de procesar los granos de café. Durante la cosecha, los productores experimentan con sus técnicas para encontrar la mejor alternativa. Aproximadamente el 10 % del café que se vende se procesa lavado «pergamino», mientras que el resto se procesa con los métodos honey y natural.
La elección del procesamiento está muy influida por la posibilidad de obtener mejores precios. Por eso, si, por ejemplo, un productor consigue mejores resultados con el método honey, los demás lo siguen y así se crea una tendencia. Toda esta experimentación ha dado lugar a que el café de El Salvador tenga aromas y sabores dulces y complejos, con notas de fruta, azúcar moreno, chocolate y caramelo.
Si te ha llamado la atención este tipo de café, también debes saber que la mayoría tiene clasificación RTB y A. Aun así, no te fíes solo de nosotros y descubre por ti mismo lo delicioso y sabroso que es el café de El Salvador. Puedes hacerlo visitando sitios especializados como Cafe Imports, que te ofrecerán productos de la mejor calidad. ¿Quién sabe? ¡Quizá encuentres tu nuevo café favorito!