Zimbabue
Los volúmenes de producción de Zimbabue siguen muy por debajo de su máximo de hace unas décadas, con poco más de 500 toneladas al año. Sin embargo, gracias a varias iniciativas públicas y privadas, el sector cafetero de…
2 productos · Envío a España: primero los tostadores con sede allí y después los que, según su tienda, envían allí
Los volúmenes de producción de Zimbabue siguen muy por debajo de su máximo de hace unas décadas, con poco más de 500 toneladas al año. Sin embargo, gracias a varias iniciativas públicas y privadas, el sector cafetero de Zimbabue se está recuperando. Los productores están empezando a cultivar café de nuevo, y esta actividad resulta cada vez más atractiva. Para saber más, hablé con un agrónomo de Zimbabue y un experto en café sostenible.
UNA VISIÓN GENERAL DEL CAFÉ DE ZIMBABUE
El café de Zimbabue se cultiva en la parte oriental del país, cerca de la frontera con Mozambique. La temporada de cosecha va de mayo a septiembre. Las fincas cafeteras del país ocupan más de 9.500 hectáreas, la mayoría pertenecientes a pequeños agricultores.
Las montañas del este del país son ideales para producir café Arábica, gracias a unas precipitaciones adecuadas, suelos fértiles, temperaturas bajas y altitudes de unos 1.000 m s. n. m.
En la zona montañosa hay varias regiones conocidas por la producción de café. Muchas se encuentran en Manicaland, la segunda provincia más poblada del país. Entre ellas están los distritos de Chipinge, Chimanimani, Mutasa y Mutare (incluidas las montañas Vumba).
También está el valle de Honde, que se extiende desde la frontera oriental del país hasta Mozambique, a unos 850 m s. n. m. En el valle hay varias plantaciones de té y café, ya que recibe buenas precipitaciones durante todo el año.
Catimor es una variedad popular en las fincas cafeteras del país, sobre todo en el distrito de Chipinge, por su resistencia a la roya del café y su buen rendimiento. Otras variedades populares son SL-14, SL-28, SL-34 y Caturra.
Aunque el perfil en taza del café de Zimbabue varía, suele ser equilibrado y de cuerpo medio, con una acidez cítrica o brillante. Por lo general, tiene un sabor y un aroma intensos y complejos, con notas de cata habituales como chocolate y vino.
