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Accesorios para cafeteras espresso

1. Cajón de posos El primer accesorio de la lista es el cajón de posos. Puede que no parezca gran cosa, pero, si alguna vez has intentado sacar el disco de café del portafiltro y tirarlo a la basura, sabrás que puede se…

1. Cajón de posos

El primer accesorio de la lista es el cajón de posos. Puede que no parezca gran cosa, pero, si alguna vez has intentado sacar el disco de café del portafiltro y tirarlo a la basura, sabrás que puede ser un verdadero engorro.

Por eso, creo que golpear el portafiltro contra el cajón es imprescindible, no solo algo práctico.

2. Prensador

Lo siguiente es el prensador. La mayoría de las cafeteras espresso incluyen prensadores endebles que ofrecen poca información táctil.

Hoy en día hay decenas de miles de modelos entre los que elegir, así que siempre encontrarás algo para todos los gustos.

Sin embargo, antes de pedir uno, asegúrate de que encaje en tu cesta o filtro.

Algunos prensadores son de precisión, lo que significa que su diámetro es solo unos milímetros mayor que el estándar: 58,4 mm en lugar de 58,0 mm.

Esos milímetros adicionales hacen que también se compriman los bordes del disco de café, por lo que no tienes que preocuparte por la formación de canales laterales.

3. Báscula para espresso

Una báscula es necesaria si te tomas en serio la preparación de espresso.

Claro que, si vas a preparar un capuchino, puedes calcularlo a ojo o usar medidas de volumen, pero no recomendaría este método a los baristas principiantes.

Si quieres seguir una proporción exacta de 1:2, la única manera es usar una báscula para espresso.

Por supuesto, puedes usar cualquier báscula digital siempre que quepa en la bandeja de goteo, pero recomiendo elegir una diseñada para el café, ya que incluye un temporizador. Los temporizadores son ideales para ajustar la receta y pueden ayudarte a obtener resultados uniformes.

4. Jarra para leche (accesorio para capuchino)

Si quieres vaporizar leche, necesitas una jarra. A veces viene como accesorio con la máquina de espresso, pero lo habitual es tener que comprarla por separado.

No hace falta que tenga una marca elegante ni un diseño innovador.

Con que tenga el tamaño adecuado y una boquilla para servir y hacer latte art, es suficiente.

Hay jarras para latte art sin asa o con picos más estrechos, pero elegir una u otra depende totalmente de tus preferencias.

Eso sí, ten en cuenta el tamaño. Busca una jarra que se adapte a la cantidad de leche que sueles usar. Debe ser lo bastante grande para que la leche tenga espacio para girar y crear un remolino.