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8 de diciembre de 2022 ·

Café turco: historia, preparación y beneficios

Café turco: historia, preparación y beneficios

Un antiguo ritual tan fascinante como Oriente. El café turco es mucho más que una bebida, pues encarna plenamente el espíritu de la cultura de la que procede. Un auténtico tesoro, declarado oficialmente Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Descubrir cómo se toma café en distintas partes del mundo suele depararnos sorpresas y curiosidades interesantes. Es el caso del Türk Kahvesi, como se llama en turco. Una rica tradición va acompañada de una preparación especial y de una serie de beneficios que lo hacen tan valioso. Ponte cómodo y disfruta de una historia fascinante que comienza en el siglo XVI.

La antigua preparación con Cezve

De hecho, ya en 1554 se fundó la primera cafetería de Estambul (entonces Constantinopla), pionera en toda la historia del café. Allí se experimentó con la antigua preparación del café turco con Cezve, también conocido como Ibrik, que ha llegado hasta nuestros días. Se trata de un recipiente especial de latón o cobre, con cuello estrecho y mango largo, que se usa para hervir agua y café molido.

En aquellos años, mucho antes que en el resto de Europa, se extendió el consumo de esta bebida caliente y espumosa como un auténtico ritual. El Türk Kahvesi no se toma deprisa: es un momento para compartir que conviene saborear con calma en cualquier ocasión, a menudo coincidiendo con eventos importantes como bodas y ceremonias religiosas.

Cómo se prepara el café turco

Además del recipiente árabe para preparar café, hoy también se utiliza una cazuela pequeña, más fácil de encontrar. Aprender a preparar café turco no es complicado, pero requiere cierta dedicación y tiempo.

Café turco: ingredientes

Empecemos por los ingredientes necesarios para preparar esta bebida:

  • Una taza de agua por persona
  • Café molido fino: dos cucharaditas por persona
  • Azúcar (blanco o moreno)
  • Especias (cardamomo o canela)

Café turco: preparación

Este es el procedimiento, según la tradición árabe:

Hierve el agua con el café y el azúcar en el Cezve, a fuego muy lento;

Cuando rompa a hervir por primera vez, subirá a la superficie una espuma oscura llamada Kaimaki. Retírala del recipiente y viértela en las tazas. En ese momento, puedes añadir las especias y volver a poner el Cezve al fuego;

Repite la operación dos veces más (tres en total);

Al final, obtendrás una bebida espesa y cremosa, con un aroma único e inconfundible.

Antes de beber el café al estilo turco, es mejor dejarlo reposar unos segundos para que los posos se depositen en el fondo, ya que no se filtra. Precisamente lo que queda en la taza ha contribuido al aura de fascinación que rodea a esta bebida: en la antigüedad, se creía que la cafeomancia (la lectura de los posos del café) podía predecir el futuro.

Café turco: beneficios legendarios

Cuenta la leyenda que Allah preparó una de las primeras tazas de café turco para Muhammad, quien así encontró la energía necesaria para soportar el calor sofocante del desierto y vencer a nada menos que cuarenta jinetes.

De hecho, esta forma particular de preparación extrae más cafeína: una taza contiene aproximadamente el doble de cafeína que una taza de espresso. A este aporte de energía se suman otros beneficios para el organismo, que refuerzan las propiedades habituales del café. En concreto, la bebida facilita la digestión y mejora el funcionamiento de los sistemas nervioso y cardiovascular.