Cafendo

14 de agosto de 2022 ·

Así se prepara café cold brew con una AeroPress

Así se prepara café cold brew con una AeroPress

Así se prepara café cold brew con una AeroPress

Café cold brew con una AeroPress

Hace calor y luce el sol. Estás cansado de tomar café con hielo aguado. Necesitas algo suave y refrescante para sobrellevar estos largos días de verano. Ahí es donde entra en juego el cold brew (o café cold brew). Es la bebida perfecta para el verano y puedes prepararla fácilmente con casi cualquier cosa que tengas por casa. Pero ¿también puedes prepararlo con tu AeroPress? La respuesta, por supuesto, es sí.

Puede que ahora te preguntes por qué querrías preparar cold brew con una AeroPress. La razón es que es una cafetera práctica, versátil y asequible que puedes montar y limpiar rápidamente. Si eres un auténtico friki del café, deberías comprar una hoy mismo (si aún no lo has hecho).

Si quieres evitar todo el trabajo de los métodos tradicionales para preparar cold brew, sigue leyendo. Te mostraremos lo fácil que es preparar un delicioso café cold brew con tu AeroPress. Este es, con diferencia, el método más accesible para preparar cold brew que hemos probado. Se tarda aproximadamente un minuto en prepararlo y otro en hacerlo. El único inconveniente es que la AeroPress no permite preparar mucha cantidad. Solo puedes hacer 1 o 2 tazas cada vez. Pero, para dos minutos de trabajo, creemos que merece mucho la pena.

Ingredientes

  • Una AeroPress
  • 1 filtro de papel para la AeroPress
  • Un molinillo de café
  • 30 g de café, molido tan grueso como para una cafetera de émbolo. Puedes usar cualquier tipo de café, de tueste claro u oscuro. Sin embargo, ten en cuenta que los cafés con una acidez naturalmente más baja darán como resultado una taza de cold brew más suave y equilibrada.
  • 132 g de agua a temperatura ambiente
  • 24 horas de extracción

Preparación

Si tienes todo lo que necesitas, ya puedes preparar cold brew con la AeroPress. Así es como se hace.

Pesa 30 gramos de granos de café

Elige el café. De nuevo, no hay reglas sobre qué tipo de café necesitas para preparar cold brew. Todo depende de tus preferencias personales. Pesa 30 gramos. Fíjate en el peso y no en el volumen, ya que no todos los cafés son iguales.

Muélelo grueso

Si vas a dejar el cold brew en infusión durante 24 horas, es esencial moler el café lo más grueso posible, como para una cafetera de émbolo. Si mueles demasiado fino, extraerás demasiados sabores y aromas del café, lo que provocará notas agrias y amargas. Si quieres acortar el tiempo de extracción, por ejemplo a 4, 8 o incluso 12 horas, puedes probar con una molienda más fina. Muele el café justo antes de prepararlo para conservar al máximo su frescura y sabor.

Da la vuelta a la AeroPress y añade el café.

Si hace tiempo que tienes la AeroPress, probablemente ya hayas probado el método invertido (coloca la parte del émbolo sobre la cámara de preparación y dale la vuelta). Darle la vuelta a la AeroPress es esencial porque el café debe permanecer en infusión en el agua durante 24 horas. Así que dale la vuelta a la AeroPress, colócala sobre la báscula y añade el café molido.

Añade agua a temperatura ambiente y remueve suavemente.

Si quieres ser preciso, añade 132 gramos de agua a temperatura ambiente. Aunque se trate de cold brew, el agua no tiene que estar fría. Usar agua a temperatura ambiente y dejarla en infusión a esa misma temperatura da buenos resultados.

No hace falta meterlo en la nevera para que repose, ya que eso solo ralentizará el proceso. Después de añadir el agua, remueve suavemente con una espátula o una cuchara para que todo el café entre en contacto con el agua. Cubre la parte superior de la AeroPress con un filtro o una taza para evitar que caiga nada dentro del café.

Usa agua de la mejor calidad posible. Evita el agua destilada (tiene muy pocos minerales) y el agua mineral pura (tiene demasiados minerales). El agua del grifo puede ser una buena opción, según dónde vivas.

Déjalo a temperatura ambiente durante 24 horas

La espera ha comenzado. Intenta olvidarte del café. Ve a trabajar. Échate una siesta. Visita a tu abuela. Cualquier cosa sirve para pasar el tiempo hasta que el delicioso cold brew esté listo. No dejes el café bajo la luz directa del sol. Busca un lugar donde la luz o el calor no afecten a la bebida.

Coloca un filtro de papel y enjuágalo

Enhorabuena, has superado la espera. Después de 24 horas, el café ya ha liberado todas sus cualidades. Ahora es el momento de enjuagar el filtro de papel. Puede parecer un detalle insignificante, pero enjuagar el filtro antes de usarlo elimina el sabor a papel que podría alterar el café.

Los filtros de AeroPress son tan finos que es poco probable que el sabor llegue a notarse, pero en general es una buena práctica al preparar café. Asegúrate de sacudir el filtro para quitarle bien el agua.

Coloca el filtro en la AeroPress y ponla sobre una taza

Después de enjuagarlo, enrosca el filtro en la abertura de la AeroPress invertida. Coloca una taza boca abajo sobre la abertura para evitar derramar café por todas partes. Sujeta la taza sobre la abertura mientras le das la vuelta a la AeroPress. Ahora puedes presionar el émbolo para terminar rápidamente o esperar a que todo el café gotee por sí solo en la taza.

Limpia la AeroPress

Cuando todo el café esté en el vaso o la taza, tira los posos a la basura o al compost y enjuaga la AeroPress. Es increíble lo fácil que es limpiar este dispositivo.

Termina el cold brew añadiendo agua o leche

El resultado que tenemos ahora es un concentrado de café. Es intenso. Añadimos agua (o leche) para obtener una taza sabrosa y fácil de beber. Te recomendamos empezar con la misma cantidad de agua que de café e ir ajustando según haga falta. Así que, si tienes 100 gramos de concentrado de café, añade 100 gramos de agua (del mismo tipo que usaste antes). Añade unos cubitos de hielo y disfruta.

Según tus preferencias, puede que quieras añadir más o menos agua. Prueba con distintas cantidades. Divide el concentrado a partes iguales en 4 tazas distintas. Si hay 20 gramos de concentrado de café en cada taza, añade 10 gramos de agua a una, 15 gramos a otra, 20 gramos a la tercera y 25 gramos a la última. Cada taza tendrá un sabor un poco diferente. Cuando descubras qué proporción prefieres, te resultará más fácil repetir el resultado la próxima vez.