20 de diciembre de 2022 · Por Darius Stan
¿Debemos tomar café o no?

Aumenta los niveles de serotonina y previene los accidentes cerebrovasculares y los infartos. Sin embargo, no es adecuado para todo el mundo. Además de su sabor y sus propiedades energizantes, esta bebida también tiene una gran importancia cultural. Es bien sabido que el café es, sin duda, una de las bebidas más populares del mundo. Se consumen miles de millones de tazas cada año.
Algunos no podemos imaginarnos un día sin una taza de café. El café también es un estimulante muy eficaz, ya que contiene cafeína, una sustancia psicoactiva del grupo de los estimulantes. ¿El café nos beneficia o nos perjudica? ¿Merece la pena tomarlo o es mejor evitarlo? Vamos a descubrirlo.
¿Qué beneficios tiene tomar café?
- Aumenta los niveles de serotonina, conocida como la hormona de la felicidad.
- Reduce el riesgo de enfermedades. Contrariamente a lo que suele creerse, el café en cantidades moderadas (hasta cuatro tazas al día) no causa cáncer ni enfermedades cardíacas. Al contrario: previene los accidentes cerebrovasculares y los infartos, y también reduce el riesgo de desarrollar cirrosis hepática, aterosclerosis, diabetes tipo 2, enfermedad de Alzheimer, cáncer de colon y otras enfermedades.
- Combate el cansancio. La cafeína presente en el café y sus metabolitos estimulan la corteza cerebral, lo que facilita el pensamiento y reduce la fatiga.
- Mejora la digestión. El ritual de tomar café después de cenar tiene sentido. Gracias a la presencia de diversos ácidos orgánicos, el café mejora el metabolismo. Eso sí, conviene tomarlo con moderación, porque en exceso puede provocar diarrea.
- Previene las alergias. La cafeína reduce la secreción de histamina, cuyos niveles elevados provocan reacciones alérgicas. También relaja las vías respiratorias, lo que facilita la respiración a las personas asmáticas.
¿Quién debería tomar café?
¡Los deportistas! La cafeína ayuda a dilatar los bronquios y los vasos sanguíneos, especialmente los del corazón, el cerebro y los músculos esqueléticos, y mejora su funcionamiento. Aumenta la concentración de ácidos grasos en la sangre, lo que preserva el glucógeno necesario durante el ejercicio intenso. Al actuar sobre el sistema nervioso y aumentar los niveles de adrenalina, mejora la resistencia y los reflejos. También ayuda a aliviar las agujetas. Por eso, merece la pena tomar café antes y después de entrenar, siempre que no tengas problemas de hipertensión.
¿Es perjudicial el café? ¿A quién puede perjudicarle?
Las personas con hipertensión deben tener en cuenta que el café aumenta la presión arterial; también deben vigilar su consumo quienes viven bajo un estrés constante. Quienes sufren de hiperacidez también deberían evitarlo, porque el café estimula la secreción de ácido gástrico y, por tanto, no se recomienda a las personas con problemas estomacales. Las personas con úlceras de estómago no deberían tomarlo, ni siquiera descafeinado. Las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia deben recordar que la cafeína atraviesa la placenta y pasa a la leche. Pueden tomar café, pero con moderación.
¿Cuándo debería reducir el consumo de café?
Es mejor evitar el café por la noche, porque puede dificultar el sueño.
Tomar demasiado café puede provocar una agitación psicomotora excesiva, un aumento de la frecuencia cardíaca y una mayor producción de orina. Una dosis única elevada (más de unas pocas tazas) puede causar acúfenos, visión borrosa y taquicardia supraventricular o ventricular. Ten cuidado con los añadidos: aunque el café por sí solo no engorda, añadirle azúcar, leche, sirope o nata montada puede convertirlo en una auténtica bomba calórica.
¿Qué tipo de café conviene comprar?
Elige café en grano. El café molido pierde parte de sus aromas, así que el más sabroso será el que muelas en casa justo antes de prepararlo. Evita el café soluble, que se obtiene mediante complejos procesos industriales. Para producirlo se utilizan granos de calidad inferior. Contiene níquel, que en exceso puede contribuir a las alergias o al cáncer. No hace falta hablar de su sabor y aroma.
¿Qué ocurre cuando tomamos café?
En los 10 minutos posteriores a tomar café, la cafeína entra en el torrente sanguíneo y empiezan a aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca. A los 20 minutos, empiezas a estar más alerta y mejora tu concentración. Por eso a quienes toman café les gusta tanto esta bebida. A los 30 minutos, mejora tu capacidad para hacer ejercicio gracias al aumento de la actividad de las neuronas motoras. Todo vuelve a la normalidad en un plazo de 12 horas y, después de ese tiempo, el cuerpo empieza a experimentar síntomas de abstinencia y a quedarse sin cafeína.
El café contiene muchos nutrientes esenciales
El café es mucho más que agua negra. Los granos de café contienen muchos nutrientes valiosos, como riboflavina, ácido pantoténico, manganeso, potasio, magnesio y niacina.
Una taza de café contiene:
- Riboflavina (vitamina B2): el 11 % de la cantidad diaria recomendada.
- Ácido pantoténico (vitamina B5): el 6 % de la cantidad diaria recomendada.
- Manganeso y potasio: el 3 % de la cantidad diaria recomendada.
- Magnesio y niacina (B3): el 2 % de la cantidad diaria recomendada.
- Aunque no parezca mucho, la mayoría de la gente toma más de una taza al día. Si tomas varias tazas, estas cantidades se acumulan rápidamente.
El café puede combatir la depresión y hacernos más felices
La depresión es una enfermedad mental grave que reduce considerablemente la calidad de vida. Es muy común y, por desgracia, muchas personas en todo el mundo cumplen actualmente los criterios para el diagnóstico de depresión clínica. En un estudio de Harvard, las mujeres que tomaban cuatro o más tazas al día tenían un 20 % menos de riesgo de desarrollar depresión. Otro estudio concluyó que las personas que tomaban cuatro o más tazas al día tenían un 53 % menos de probabilidades de suicidarse. El café parece reducir el riesgo de depresión y puede reducir el riesgo de suicidio.