7 de marzo de 2023 · Por Darius Stan
Receta de pastel de café: scones de café

Si te apetece picar algo o tienes invitados, un postre de café siempre es una buena idea. Un scone de café es una mezcla entre un pastel y una galleta: tierno por dentro y crujiente por fuera.
Esta es una receta de scones con nuestro ingrediente favorito: ¡el café!
Ingredientes para los scones de café:
Scones de café:
- 360 g de harina de trigo
- 70 g de azúcar
- 16 g de levadura química
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de cardamomo
- 170 g de mantequilla sin sal
- 75 ml de leche entera
- 75 ml de café
Glaseado de café:
- 120 g de azúcar glas
- 3 cucharadas de café
Vamos a preparar una de las mejores recetas de pastel de café: scones de café
- Prepara el café y deja que se enfríe.
- Precalienta el horno a 200 °C (392 °F).
- Saca la mantequilla del frigorífico y rállala gruesa.
- Mezcla la harina, el azúcar, la levadura química, la sal y el cardamomo en un bol grande.
- Añade la mantequilla a los ingredientes secos y mezcla con las manos para que todos los trozos de mantequilla queden cubiertos por ellos.
- Mezcla la leche con el café (frío) y añade el líquido poco a poco a la masa.
- Intenta amasar la masa lo menos posible. El objetivo es mezclar los ingredientes, sin amasar más de lo necesario.
- Coloca la masa sobre una superficie enharinada y forma una bola redonda que luego aplastarás, como si fuera una pizza gruesa.
- Corta la masa en 8 porciones y colócalas separadas sobre papel de horno en una bandeja.
- Hornea los scones en el centro del horno durante 12-15 minutos. Estarán hechos cuando pinches uno por el centro con un palillo y este salga limpio.
- Ahora espera a que se enfríen.
- Mezcla el azúcar glas con el café hasta obtener una consistencia similar a la de un sirope.
- Cubre los scones de café con el glaseado. ¡Que aproveche!
Te damos cuatro consejos para obtener un resultado excelente y hacer que estos scones sean muy especiales.
- En primer lugar, te recomendamos usar café de buena calidad para preparar los scones.
- Como segundo consejo, te recomendamos encarecidamente añadir un poco de cardamomo. Su sabor no destaca demasiado, pero aporta un matiz difícil de identificar y un efecto sorprendente. ¡Es un auténtico ingrediente secreto!
- El tercer consejo es usar mantequilla muy fría y rallarla. Puede parecer extraño, pero al rallarla muy fina se mezcla mejor con la harina. Así no quedan grumos de mantequilla en el scone y la masa queda suave y homogénea.
- Por último, asegúrate de que la masa se mantenga fría antes de hornearla. Por ejemplo, deja la mantequilla en el frigorífico hasta el último momento y procura tocar la masa lo menos posible. Así se calentará lo mínimo y evitarás amasarla en exceso. Los scones más ricos se hacen con una masa poco amasada, a diferencia de la masa de pan, que requiere un amasado largo.