27 de julio de 2022 · Por Darius Stan
Café de Nigeria

Nigeria empezó a producir café a finales del siglo XIX. Los primeros registros indican que el café llegó a Nigeria en 1896. Los beneficios que los agricultores obtenían de las cosechas hicieron que esta industria creciera muy rápidamente.
Por desgracia, la producción de café empezó a disminuir a partir del siglo XXI. Por ejemplo, en 2006 los agricultores nigerianos produjeron 89.000 sacos de café de 60 kg, una cifra que se redujo un 50 % en menos de 15 años.
Producción de café en Nigeria
Apenas unas décadas después de la introducción del café en Nigeria, más concretamente en 1930, el Gobierno empezó a promover su cultivo y a facilitar el acceso de los agricultores locales de todo el país a los granos (tanto arabica como robusta).
Tras casi 100 años de intervención gubernamental, la producción de café se enfrenta a varios desafíos graves. El problema más importante es la cantidad de tierras que se destinan al cultivo del café. La mayoría de los agricultores afirman que el suelo ha perdido los nutrientes esenciales para el desarrollo del café. Otro problema es la brecha de conocimientos entre las generaciones mayores y las más jóvenes.
Los granos más importantes de Nigeria son los de robusta, que representan casi el 90 % de todas las exportaciones de café del país. El robusta se cultiva en 14 estados de Nigeria (Oyo, Ogun, Ondo, Ekiti, Kwara, Kogi, Edo, Delta, Abia, Cross River, Akwa Ibom, Taraba, Bauchi y Jos). Un total de 10.000 pequeños agricultores se distribuyen por estos 14 estados y forman diversas cooperativas para vender su café a granel. Por desgracia, la mayoría de los cafetos están envejeciendo y, por tanto, son menos productivos. Si a esto se suman diversas enfermedades de los cultivos, como las que afectan a las cerezas de café, cultivar café supone un gran desafío y, para ser sinceros, no resulta una perspectiva muy atractiva.
¿Y qué ocurre con la producción de arabica?
Ya sabemos que los granos de robusta son los más producidos en el país, pero ¿qué ocurre con el 10 % restante de la producción de café, que corresponde al arabica? Un pequeño número de agricultores ha empezado a cultivar granos de arabica de alta calidad. Sin embargo, esto resulta todo un desafío, ya que el acceso limitado al mercado, la falta de información y la escasa o nula rentabilidad llevan a muchos agricultores a abandonar la idea. El arabica solo se cultiva en dos estados (Cross River y Taraba). Algunas fuentes afirman que en Taraba (Mambilla Plateau) se están probando más de 110 variedades distintas de granos de arabica.
La falta de información sobre el arabica nigeriano implica que no se conoce su perfil de sabor. Aun así, muchos afirman que el Nigerian Arabica Blend, cultivado en Taraba, tiene notas de cata de fruta y chocolate, equilibradas con aromas florales.
Mercado y comercio del café en Nigeria
Los principales países productores de café de África, como Kenia y Etiopía, cuentan con la ventaja de tener una bolsa centralizada del café y un sistema formal para comerciar con él, algo de lo que Nigeria carece. Además, el reducido número de compradores de café nigeriano no puede adquirir toda la cosecha de un agricultor, lo que provoca aún más inestabilidad. Todo esto se debe a la falta de implicación del Gobierno en la industria del café.
La venta de café nigeriano se concentra en un puñado de compradores, que suelen representar a grandes empresas que visitan las fincas y compran parte del café. El problema es que los precios que reciben los agricultores no son en absoluto sostenibles, pero tienen que aceptar el trato porque es su única fuente de ingresos. Esto podría solucionarse en parte creando un organismo nacional del café o algún tipo de asociación de agricultores. Pero en Nigeria las cosas avanzan despacio.
El reducido número de estaciones de lavado y molinos del país, algunos de ellos bastante mal gestionados, contribuye a que el precio del café siga bajando.
Consumo de café en Nigeria
Históricamente, los nigerianos eran conocidos por consumir mucho cacao, té y café instantáneo, pero las cosas están empezando a cambiar rápidamente. La demanda de café ha sido muy elevada, sobre todo en Lagos. Sin embargo, el acceso a productos de alta calidad es bastante limitado. Y si a esto le sumamos el coste del café, resulta poco atractivo. Hasta que las cosas cambien, el café instantáneo seguirá siendo el único café accesible en el mercado.
Como la mayor parte del café disponible en el mercado nigeriano es soluble, hay numerosos puestos móviles de café en la mayoría de las grandes ciudades, incluida Lagos. Los puestos venden café instantáneo por unos 100 nairas nigerianos (aproximadamente 0,24 USD).
Aun así, el futuro parece algo más prometedor. La cultura del café en el país evoluciona poco a poco. Están empezando a surgir muchas cafeterías independientes que ofrecen sus propios cafés listos para beber.
El futuro del café en Nigeria
No se puede lograr un progreso real sin la intervención del Gobierno en el sector ni una asociación de agricultores que fomente la producción de café; sin ello, las cosas no cambiarán.
Aun así, el futuro no es tan sombrío. Todavía hay esperanza en medio de toda esta incertidumbre. La Asamblea Nacional de Nigeria ha debatido una ley para crear un Consejo Nacional de Desarrollo del Té y el Café. La aprobación de esta ley daría a la industria del café el impulso que necesita.