Cafendo

21 de septiembre de 2022 ·

Angola apunta al mercado internacional del café

Angola apunta al mercado internacional del café

Los amantes del café de todo el mundo llevan mucho tiempo buscando el café producido en Angola. En la década de 1970 se producían anualmente un cuarto de millón de toneladas de este oro negro angoleño. La guerra civil puso fin a esa época, pero hoy, tras casi 20 años de paz, Angola se está recuperando y dos empresas angoleñas vuelven a abrirse paso en el mercado internacional. Su objetivo es devolver a Angola a la primera línea de los países exportadores de café. Para ello, Café Cazengo y Fazenda Vissolela están desarrollando su actividad en las regiones cafeteras tradicionales de Angola.

Según los investigadores, Café Cazengo es uno de los productores más dinámicos de la zona agrícola al este de la capital, Luanda. Quiculungo es una de las principales ciudades de esta región cafetera.

Camila Paula, directora de ventas de Café Cazengo, señala que Quiculungo se desarrolló principalmente en torno al café, ya que, durante la época colonial, este era el motor de la economía de Angola. Camila Paula procede de Brasil, el mayor productor de café del mundo. A principios del siglo XIX, un brasileño estableció la primera plantación comercial de café de Angola.

Sin embargo, Café Cazengo fue fundada por el señor Miguel, un angoleño cuya familia cultivaba café desde hacía siglos antes de la lucha por la independencia de Angola. Fundó la empresa en 2010 y hoy cuenta con 500 caficultores que le proporcionan la materia prima. La empresa tiene un sitio web y puede vender su café en todo el mundo, aunque la mayor parte de su producción se exporta a Estados Unidos.

Los 500 productores de Café Cazengo forman parte de las 25 000 pequeñas explotaciones que suministran la mayor parte del café del país. El resto lo producen unas 500 explotaciones comerciales de mayor tamaño. Camila afirma que Café Cazengo colabora con los productores para aumentar la producción y mejorar su calidad de vida. También mantienen una alianza con un centro angoleño de educación superior que ayuda a formalizar cooperativas entre los productores de café.

Los productores también reciben apoyo de un programa conjunto de la UE y la ONU que busca ampliar el sector privado y diversificar la economía de Angola, basada principalmente en el petróleo. La agricultura es un factor clave y representa aproximadamente el 13 % del PIB del país.

Fazenda Vissolela es una de esas grandes explotaciones comerciales. De sus 5000 hectáreas, 1000 se destinan a su proyecto cafetero. Según su director general, Guilherme Diniz, «estos cultivos de café se centran exclusivamente en el café de especialidad». Se prevé dedicar 100 hectáreas a cada variedad de café Arabica, y exportar el 80 % de estos cafés.

Fazenda Vissolela espera aumentar la producción a 5400 toneladas para 2025, frente a las 2160 toneladas de 2021.

¿Por qué es tan bueno el café de Angola?

Angola es un lugar ideal para cultivar café por diversos motivos. Diniz destaca que la altitud es necesaria para obtener granos de café de alta calidad. Fazenda Vissolela se encuentra entre los 1200 y los 1300 metros sobre el nivel del mar, lo cual, según añade, «es fantástico para la calidad».

En comparación con otras regiones del mundo, Angola cuenta con una geografía y unos recursos naturales favorables para el cultivo del café, como la disponibilidad de agua para el riego y un terreno que permite la mecanización. Según Diniz, todo ello se traduce en «una mayor productividad».

Énio Miranda, socio gerente de Fazenda Vissolela, afirma que esta productividad ya ha generado una facturación respetable para la empresa este año. Tiene previsto duplicarla el próximo año y en los años siguientes. «Este año marca el comienzo de un futuro prometedor. (...) El café es el futuro, fue nuestro pasado y ahora será el futuro de Angola», explica.

Numerosos analistas, como Cirad, una organización francesa de investigación agrícola, ven un enorme potencial. En su estudio, financiado por la UE, participaron investigadores de Angola, Argentina, Portugal y Francia. Cécile Bessou es la investigadora en agroecología del equipo. Según ella, «el Gobierno tiene una motivación considerable para revitalizar este sector con la ayuda de algunos actores locales, tanto de la administración local como de instituciones extranjeras, como la Unión Europea». Describe a estas personas como «dinámicas» y «realmente decididas a innovar» para recuperar el «esplendor de antaño» de la industria cafetera de Angola.

La producción de granos de café comercial en Angola aumentó un 34 % entre 2019 y 2020. El café angoleño ha vuelto para quedarse, gracias a las técnicas agrícolas de vanguardia del país y a un sabor difícil de resistir.