Cafendo

18 de julio de 2022 ·

Una «sabelotodo» de las cafeteras

Una «sabelotodo» de las cafeteras

Café: eso por lo que la mayoría de la gente se levanta por la mañana, o quizá… gracias a lo que se levanta. Y no se les puede culpar. La verdad es que el café es uno de los mejores descubrimientos que ha hecho el ser humano, por todas sus increíbles cualidades: es bueno para la salud, te mantiene fresco y alerta y, además, es un gran vínculo social. Por no hablar de que está muy extendido: hay cafeterías en cada esquina, lo sirven en todo tipo de restaurantes, incluso en los de comida rápida, y también en la pastelería o la gasolinera de tu barrio. Por supuesto, la calidad no es la misma en todas partes, pero lo cierto es que, cuando y donde lo necesites, ahí estará.

Pero el verdadero lujo es poder disfrutarlo en casa. Y no es particularmente fácil conseguirlo, sobre todo si buscas la mejor calidad posible. Hay muchos aspectos importantes: desde el tipo de granos de café que eliges hasta la forma en que decides prepararlo. En este artículo encontrarás toda la información que necesitas. Tanto si estás empezando como si solo buscas ampliar tus conocimientos, seguro que te resultará útil. Así que, antes que nada, vamos con lo básico.

Todo sobre las cafeteras

Si queremos explicarlo de forma sencilla y directa, una cafetera es un aparato que prepara café. Si eso fuera todo, sería mucho más fácil, pero también bastante menos divertido e interesante. Como quizá ya sabes, hay muchos tipos de café y, para casi cada uno, existe un método y un aparato diferentes. Para que quede más claro, vamos a dividirlos en categorías. Antes de decidirte, conviene que te hagas algunas preguntas. ¿Qué café sueles elegir? ¿Prefieres una máquina automática o manual?

Automática o manual

Esta decisión depende realmente del nivel de comodidad que busques. Si te atrae la opción automática, lo primero que deberías explorar son las cafeteras de goteo. También las hay sencillas y complejas, con opciones para controlar la temperatura del agua y la jarra, preinfusionar el café, programar temporizadores automáticos y muchas cosas más. Elijas la que elijas, te sorprenderá lo fácil que es preparar una buena taza de café.

Las cafeteras manuales son otra historia. Aunque no ofrecen la misma comodidad, te permitirán disfrutar de un proceso increíblemente laborioso, pero apasionante, casi como hacer química. Esto se debe a que tienes que controlarlo todo: la temperatura del agua, el tipo de café molido que eliges, la proporción de café y agua y el tiempo que los mantienes en contacto. Según la bebida que quieras preparar, tienes distintas opciones: pour over, prensa francesa y cold brew son algunas de las más populares. Si te planteas elegir una cafetera manual, pero no tienes mucha confianza en tus habilidades, prueba la prensa francesa. Es la más fácil de usar y te permitirá disfrutar de sabores estupendos en la taza.

¿Cuánto café necesitas?

Esto también depende mucho de tu situación. Si quieres preparar bastante café en poco tiempo, ya sea para tenerlo a mano durante el día o para cuando vengan invitados, la cafetera de goteo te vendrá de maravilla. Puede preparar jarras grandes en solo 6 u 8 minutos. ¡Menuda eficiencia!

Por otro lado, si prefieres preparar poca cantidad para tomarla recién hecha en el momento, te recomendamos la prensa francesa, el pour over o el cold brew. Estos métodos también permiten preparar más cantidad, pero no tanta como la cafetera de goteo ni tan rápidamente.

 ¿Qué tipo de café quieres preparar?

Quizá sea la pregunta más importante, y es bastante sencilla. Aun así, puede que mucha gente no sepa responderla, simplemente porque solo ha probado un tipo de café y nunca se ha preguntado cómo se llama o cómo se prepara. Aquí tienes una guía sencilla:

  • clásico: cafetera de goteo
  • sabor intenso: prensa francesa
  • sabores complejos: pour over
  • café frío con hielo: cold brew

Ahora que ya hemos visto qué opciones encajan con cada tipo de café, vamos a explicar cada método con más detalle.

Cafetera de goteo

La forma más común de preparar café. Todo un clásico. Funciona así: el agua caliente entra poco a poco en contacto con el café molido grueso, lo que inicia la extracción. Después, el agua atraviesa el café molido y pasa por un filtro antes de caer en la jarra. ¡Y listo!

La prensa francesa

¿Te apetece un café intenso y lleno de sabor? Has encontrado lo que buscas. La prensa francesa es un cilindro bastante grande, aunque no demasiado, con un filtro incorporado que se desplaza desde la parte superior hasta el fondo, como una jeringuilla. Primero mezclas el agua con el café molido y lo dejas infusionar. Después, bajas lentamente el filtro hasta el fondo para separar el café molido del agua y obtener una taza de café excelente. 

Pour over

El concepto es parecido al de la cafetera de goteo, pero todo se hace a mano. Se utiliza un recipiente con un filtro cónico colocado encima. Primero pones el café molido en el filtro y luego viertes con cuidado el agua caliente sobre él. Después verás cómo el café va cayendo en el recipiente. 

Monodosis

Estas son las cafeteras más sencillas y sin complicaciones. Si no quieres demasiados líos ni nada muy sofisticado, has encontrado la opción ideal. Se utilizan con una cápsula o monodosis cada vez y preparan la bebida que elijas en solo un par de minutos. El único inconveniente es que solo puedes preparar una taza cada vez, pero, por lo demás, ¡son estupendas!

Cold brew

Las preparaciones de café frío, como el café con hielo, han ganado popularidad últimamente y hasta se han puesto de moda. Lo mejor es que son facilísimas de preparar. Solo tienes que mezclar agua a temperatura ambiente con café molido grueso, dejarlo en la nevera durante 12 horas y colarlo. ¡Imposible hacerlo más fácil!

Aeropress

Aunque suene complicado, es muy fácil de usar. Este aparato combina los principios de la prensa francesa y el pour over en una técnica sencilla que no necesita electricidad. Está formado por dos cilindros: uno más pequeño encaja dentro del grande. Solo tienes que añadir el agua caliente y el café molido, y luego presionar el cilindro superior para que el café caiga directamente en la taza. ¡Qué práctico!

Cafetera moka

Puede que al oír su nombre no sepas de qué hablamos, pero estamos casi seguros de que sabes perfectamente a qué nos referimos. Es una de las formas más emblemáticas de preparar café: un aparato de acero inoxidable con forma de tetera, compuesto por dos partes. Primero pones el café molido en el filtro incorporado y luego añades agua en la parte inferior. Después, la colocas sobre el fuego y dejas que ocurra la magia. El resultado es un café intenso y con mucho cuerpo, parecido al espresso.

Guía general del café molido

Una de las grandes preguntas en este caso es si elegir café premolido o molerlo al momento. La verdad es que hay una diferencia, y es grande. La mayoría conocemos el café premolido que compramos en las tiendas: está bien y cumple su función. Pero, si quieres un café de verdadera calidad, quizá te interese comprar granos de café y un molinillo de muelas. Por supuesto, algunas máquinas automáticas llevan un molinillo incorporado, lo cual resulta muy práctico. Pero, si estás demasiado acostumbrado al café premolido, te recomendamos buscar un lugar donde puedan moler los granos por ti. Tendrás que hacerlo un par de veces a la semana, según cuánto café necesites, para que se mantenga fresco, pero te aseguramos que merece la pena. Así obtendrás un café mucho más delicioso y fresco, porque el café molido conservará todo su sabor y aroma y habrá tenido poco tiempo para oxidarse.

Otra duda puede ser qué tipo de granos elegir; nos referimos a la variedad, el tueste y el grado de molienda. Aquí tienes una descripción sencilla y explicativa:

Tipo de grano:

  • Arábica: menos cafeína, suave y muy aromático
  • Robusta: más cafeína, sabor amargo

Tipos de tueste:

  • claro: color marrón claro, para cafés suaves
  • medio: color marrón medio, sabor más intenso
  • medio oscuro: color más oscuro, ligeramente agridulce
  • oscuro: color negro, amargor intenso y menor acidez

Molienda:

  • fina, como el azúcar glas: adecuada para el café turco
  • fina, como la sal de mesa: adecuada para el espresso o la Aeropress
  • media, como la sal kosher: adecuada para la cafetera de goteo
  • gruesa: adecuada para la prensa francesa

¡Y ahí lo tienes! Una guía completa para cualquier amante del café. Esperamos que este artículo te haya resultado útil y haya respondido a las preguntas que pudieras tener. En definitiva, ¡que disfrutes preparando café! Y no olvides nunca apreciar una buena taza de café.