Cafendo

16 de octubre de 2022 ·

Cómo (re)utilizar los posos de café

Cómo (re)utilizar los posos de café

Siempre hemos sabido que en la naturaleza «nada se crea, nada se destruye, todo se transforma», pero no todo el mundo sabe que los posos de café también se pueden transformar y reutilizar. 

Pero ¿cómo se pueden transformar los posos de café en productos útiles en vez de tirarlos a la basura? En el siguiente artículo te contamos muchos usos alternativos, algunos realmente sorprendentes, de los llamados «posos» de café.

Los posos de café, aliados de tu belleza

El café es una mina de sustancias antioxidantes, muchas de las cuales permanecen intactas y siguen activas incluso en los posos, que precisamente por eso pueden ser valiosos aliados en tu rutina de belleza. Al pasear por las estanterías de supermercados y perfumerías, seguro que te has encontrado con productos anticelulíticos a base de café. Así que ¿por qué no usar los posos de café para crear tu propia línea de productos anticelulíticos totalmente ecológicos?

Por ejemplo, al mezclar los restos de café molido con aceite (preferiblemente de almendras, de oliva o de coco, que aporta elasticidad a los tejidos) y azúcar moreno, obtendrás una mezcla que, si masajeas regularmente sobre las zonas afectadas por la celulitis, ayudará a que tu piel esté más lisa y firme. 

Si sustituyes el azúcar por sal, tendrás el exfoliante corporal perfecto para zonas como los codos, las rodillas y los talones, que tienden a agrietarse y resecarse con más facilidad. También puedes usarlo en la nariz y la barbilla para eliminar los puntos negros de la zona T del rostro. 

¿Y qué me dices de la fantástica mascarilla de posos de café, perfecta para dar luminosidad a la piel del rostro? ¿Cómo se hace? Es muy sencillo: solo tienes que mezclar 2 cucharadas de restos de café molido de la cafetera moka, 1 cucharada de cacao amargo en polvo, 2 cucharadas de yogur (o leche) y 1 cucharada de miel. Aplica esta mascarilla sobre la piel del rostro bien limpia, aunque esté húmeda, déjala actuar durante 15-20 minutos y luego aclárala con abundante agua tibia.

El café también es muy eficaz para eliminar olores. Por eso puedes usarlo para quitarte de las manos el fuerte olor a ajo, cebolla o pescado después de cocinar. Solo tienes que frotarte las manos con los posos. Y si te gusta hacer jabón en casa, basta con añadir un par de cucharadas de posos de café al resto de ingredientes para conseguir unos fantásticos jabones que eliminan los olores.

Cómo reutilizar los posos de café en el jardín

El huerto y el jardín son otros lugares donde los posos de café resultan especialmente útiles por sus múltiples usos. Sin duda, los posos de café son perfectos para abonar plantas y flores, sobre todo aquellas, como las rosas, los rododendros, las azaleas y las camelias, que prefieren los suelos ácidos.

Al añadir café a la tierra, las flores recibirán más nutrientes y crecerán tan bonitas y vigorosas que tu jardín despertará la envidia de todos tus vecinos. Además, el café es rico en minerales como potasio, cobre, fósforo y magnesio, muy útiles para mejorar las características del compost sin tener que recurrir a productos químicos. 

¿Las babosas han «invadido» tu huerto, pero no quieres recurrir a los pesticidas para proteger tus cultivos ecológicos? No te preocupes: también en este caso, los posos de café son la solución ideal. Solo necesitas una buena cantidad de posos de café para esparcirlos por los bordes del huerto. Este sencillo truco bastará para proteger tus cultivos de las babosas y también de muchos insectos, especialmente las hormigas.

Los posos de café y la limpieza del hogar

En casa, los posos de café también pueden ser valiosos aliados para las tareas domésticas. ¿Quieres algunos ejemplos? Como hemos visto en el caso del jardín, espolvorear un poco de café molido en los alféizares de las ventanas y los balcones también te ayudará a mantener alejadas a las hormigas.

Si hay suciedad incrustada y difícil de eliminar, basta con poner unos posos de café en una esponja húmeda junto con un poco de detergente y frotar suavemente las superficies que quieras limpiar. Verás que, con una sola pasada, hasta la suciedad más difícil será cosa del pasado.

La acción desodorante del café puede ser muy útil para absorber los malos olores que inevitablemente aparecen en la nevera. ¿Cómo se hace? ¡Muy fácil! Solo tienes que llenar un recipiente pequeño (una taza de café o un vaso pequeño) con posos de café, colocarlo en uno de los estantes de la nevera y dejarlo allí durante 2-3 días. También puedes usar el mismo sistema para absorber los olores de los zapateros, el sótano o el ático.

Y tú, ¿sigues pensando que tirar los posos de café es una buena idea?