14 de septiembre de 2023 · Por Darius Stan
Alternativas estupendas a los filtros de café

Te apetece una buena taza de café. Vas a tu cafetera y ves que todavía te quedan algunos de tus granos de café favoritos. Pero descubres que ya no tienes filtros. Tienes todo lo necesario, pero te falta el filtro para disfrutar de un café delicioso. ¡Te recomendamos que pruebes estas estupendas alternativas antes de apartar el equipo enfadado!
- ¿Quién necesita un filtro? Prepara café vaquero
¿Hay algo más emblemático que un vaquero? No solo tienen un estilo genial, sino también una forma estupenda de preparar café. ¿Y lo mejor? Puedes preparar café vaquero sin filtro. Sí, lo has leído bien. No intentes improvisar un filtro: prescinde de él por completo. Deja que el café se asiente y disfruta de una taza de café deliciosamente intenso.
Pero ¿y si no te gusta encontrar posos en la taza? Veamos la siguiente alternativa.
- Usa un filtro reutilizable.
Si no soportas encontrar posos en el café vaquero, pero tampoco te gusta comprar filtros de papel cada vez, un filtro metálico es una opción estupenda. Eso sí, no esperes que sustituya exactamente a los filtros de papel: los filtros metálicos suelen dejar pasar más aceites del café y micropartículas, que acaban en la taza y afectan al sabor. Aun así, esta opción asequible te permitirá seguir preparando café con tu Chemex.
Hay otras opciones si no te apetece acostumbrarte a un sabor diferente. ¡Puedes probar con un calcetín!
- Calcetín de café
¿Empiezas a notar escalofríos por falta de cafeína? Entonces, usa un calcetín de café. Esta opción espectacular garantiza que nunca más te quedarás sin filtro. Añade café a este filtro con forma de calcetín, colócalo sobre la taza, vierte agua y, en un abrir y cerrar de ojos, tendrás un café delicioso. Además, es una opción respetuosa con el medio ambiente.
La última alternativa te obligará a ponerte manos a la obra.
- Haz tu propio filtro.
Por último, si te gusta la opción del calcetín, pero no te apetece comprar uno, puedes hacer tu propio filtro en cinco minutos. Sí, lo has leído bien: cinco minutos. Solo necesitas un poco de tela de muselina (suficiente para un filtro cónico), unas tijeras y una máquina de coser o aguja e hilo. Puedes hacerlo muy rápido y cuidar del planeta al mismo tiempo. ¿Qué más se puede pedir?
Conclusión
La próxima vez que se te acabe la caja de filtros de papel, recuerda esta lista de alternativas: desde filtros reutilizables de metal y tela hasta soluciones caseras o incluso preparar el café al estilo vaquero. Esta lista incluye opciones respetuosas con el medio ambiente que pueden ayudarte a disfrutar de una taza de café a cualquier hora del día o de la noche.