Cafendo

15 de marzo de 2022 ·

Cómo mantener limpio tu equipo: el molinillo de muelas

Cómo mantener limpio tu equipo: el molinillo de muelas

Si tienes algo de experiencia preparando café, sabes que mantener limpio el molinillo de muelas es esencial para disfrutar de una buena taza. Se ensucia por varios motivos. No solo parece que el polvo de café acaba por todas partes, sino que, según los granos que uses, la acumulación de aceites también puede ser un problema, porque con el tiempo se estropean y seguro que no quieres notar ese sabor en el café. Sea cual sea tu forma de preparar el café, una máquina limpia garantizará que el resultado sea siempre perfecto. Al fin y al cabo, es un proceso muy sencillo que no te llevará mucho tiempo y marcará una gran diferencia.

Necesitarás:

  • un cepillo suave
  • bastoncillos de algodón
  • palillos de madera
  • pastillas de limpieza para el molinillo (si quieres hacer una limpieza a fondo)
  • un destornillador (opcional, por si necesitas retirar alguna pieza)
  • granos de café de sobra para acondicionar el molinillo

Cómo usarlos:

Para empezar, necesitarás las pastillas de limpieza, que tendrás que pasar por el molinillo siguiendo las instrucciones. Algunas opciones conocidas y recomendables son Urnex Grindz y Full Circle. En teoría, ambas son buenas, pero parece que a algunas personas les gusta más Full Circle, aunque Urnex Grindz parece limpiar mejor. Te recomendamos probar las dos y ver cuál se adapta mejor a tus preferencias.  Quizá hayas oído hablar de gente que usa arroz en vez de estas pastillas, pero te contamos por qué no es la mejor opción: deja residuos de almidón que son más difíciles de limpiar y estropean el café; es mucho más duro que las pastillas y corres el riesgo de dañar el motor del molinillo; y, lo peor de todo, se han encontrado restos de plástico en el arroz, y estamos bastante seguros de que no quieres eso en tu café. Si solo quieres hacer una limpieza superficial de mantenimiento, puedes parar aquí. Pero si quieres darle un día de spa a tu molinillo, sigue con los pasos siguientes.

Un paso muy importante: desenchufa el molinillo. Sabemos que puede parecer obvio, pero ya conoces el dicho: más vale prevenir que curar. Después, separa las muelas, pero solo las piezas que estén diseñadas para desmontarse; no desarmes toda la máquina. Consulta las instrucciones para este paso, ya que cada molinillo puede ser distinto. Una vez las hayas retirado, podrás limpiar el polvo y otras impurezas de todos los rincones y recovecos. 

Después, pon el molinillo boca abajo y dale unos golpecitos suaves en los laterales: así saldrá la mayor parte de los residuos y te sorprenderá la cantidad. Ahora es el momento de que el cepillo suave brille: úsalo para desprender todo el polvo y los restos de café molido del interior del molinillo, con ayuda de los palillos y los bastoncillos de algodón. Así te resultará más fácil llegar a todos los rincones estrechos, incluido el canal de alimentación. Presta especial atención a esa zona, porque es donde suele acumularse la mayor parte de los residuos. 

Cuando hayas terminado de limpiar el interior de la máquina, ocúpate de las piezas que has retirado. Puedes quitarles el polvo o lavarlas con un poco de agua y jabón, pero asegúrate de no dejar ningún residuo y de secarlas bien. Eso sí, no hagas lo mismo con el interior del molinillo. Para limpiarlo, usa únicamente los utensilios que hemos mencionado antes. 

Si te parece que todo esto aún no es suficiente, puedes seguir algunos pasos más. Usa los palillos y los bastoncillos para limpiar todas las zonas accesibles una vez retiradas las piezas. Según el modelo, también puedes retirar las muelas superior e inferior y asegurarte de que todo quede impecable. También puedes usar el accesorio de manguera de la aspiradora para eliminar las partículas pequeñas que se te hayan podido pasar, pero ten cuidado si tienes alguna pieza pequeña suelta. Antes de volver a montarlo todo, asegúrate de limpiar todas las superficies una vez más para eliminar cualquier acumulación de aceites que pueda afectar al sabor del café. 

El último paso es acondicionar el molinillo. Esto consiste en moler una pequeña cantidad de granos para prepararlo para el siguiente uso y comprobar que lo has vuelto a montar correctamente. Sabemos que puede parecer un poco absurdo volver a cubrirlo de polvo y aceites, pero créenos: merecerá la pena.