12 de septiembre de 2022 · Por Darius Stan
Todo sobre el molinillo de café

Los granos de café siempre necesitan molerse para preparar una deliciosa taza de café. Hoy en día, es posible comprar café ya molido, pero muchos amantes del café optan por molerlo ellos mismos. Esto se debe a que el café es un producto fresco que sabe mejor recién molido. ¿Quieres preparar una taza de café deliciosamente fresca? Entonces puedes usar un molinillo de café para moler tus propios granos.
Mueles el café para extraer todo el sabor del grano. Cuando mueles un grano de café, se libera su rico aroma. Cuanto más fino muelas los granos, menor será el tiempo de extracción necesario para obtener una taza de café intenso. Si mueles tu propio café, tienes todo el control sobre el grosor de la molienda. Esto te permite usar el mismo café con distintos métodos de preparación. Para una cafetera de émbolo, lo mejor es una molienda muy gruesa; para el café de filtro, una molienda gruesa; y para una cafetera de espresso, una molienda fina.
Hay distintas formas de moler café, pero un molinillo específico es una opción popular. Esto se debe a que permite obtener una molienda uniforme, algo que no conseguirás con una batidora o un mortero. Así, tu café tendrá la intensidad y el sabor que deseas. Algunas cafeteras superautomáticas ya incorporan un molinillo. Si quieres comprar uno por separado, puedes elegir entre dos tipos: molinillos eléctricos y manuales.
Molinillo de café eléctrico
Con un molinillo de café eléctrico, tendrás que esforzarte mucho menos para moler los granos. Basta con pulsar un botón para molerlos y preparar una taza de café en cuestión de segundos. Un buen molinillo eléctrico tiene varios ajustes para adaptar la molienda de los granos a tus necesidades.
Sin embargo, es importante invertir en un buen molinillo eléctrico. Elige un modelo con muelas en lugar de cuchillas. Así conseguirás una molienda uniforme. Las muelas de cerámica son mejores que las de metal porque no calientan los granos. De este modo, el café conserva todo su sabor. La desventaja es que estos molinillos eléctricos son más caros. Por eso, tendrás que pagar un poco más para conseguir la molienda adecuada para tu café.
Una desventaja es que los modelos eléctricos suelen ocupar bastante más espacio en la encimera. Además, necesitas una toma de corriente para usarlos y tienden a hacer algo de ruido. Por otro lado, con el molinillo eléctrico adecuado, siempre tendrás café perfectamente molido en cuestión de segundos.
Molinillo de café manual
Los molinillos de café manuales tienen una manivela que debes girar para moler el café. Requiere un poco más de esfuerzo que un molinillo eléctrico, pero sigue siendo relativamente rápido. También tienes todo el control sobre el grosor de la molienda.
Los molinillos de café manuales son fáciles de usar y de limpiar. Necesitan menos mantenimiento que los eléctricos y son lo bastante pequeños como para sujetarlos con una mano. Por eso, también ocupan menos espacio en la cocina. Además, su precio es atractivo.
La desventaja de estos molinillos es que tienes que usar la fuerza para moler el café. No supone mucho problema para una taza, pero requiere más esfuerzo si quieres preparar café para un grupo grande. La ventaja es que te da una excusa para saltarte el gimnasio por un día. Con un molinillo manual también es importante vigilar de cerca la molienda para que no quede demasiado gruesa ni demasiado fina.
¿Aun así te parece mucho trabajo? Entonces, por supuesto, siempre puedes recurrir al delicioso café ya molido.